Los futuros perpetuos son productos derivados apalancados y pueden ocasionar pérdidas significativas. Los principales riesgos incluyen:
Apalancamiento: el apalancamiento amplifica tanto las posibles ganancias como las pérdidas.
Liquidación: una posición puede liquidarse si el margen disponible no es suficiente para mantenerla.
Financiación: las tasas de financiación pueden cambiar y pueden generar un débito o crédito mientras mantienes una posición.
Condiciones del mercado: los spreads, la liquidez y los precios pueden cambiar rápidamente. El precio de los futuros perpetuos puede diferir del precio de referencia del activo subyacente.
Volatilidad del mercado: los precios pueden experimentar movimientos significativos, incluso fuera del horario habitual del mercado.
Sin propiedad: operar con futuros perpetuos no te otorga la propiedad del activo subyacente ni derechos sobre él.
Instrumentos sintéticos y pre-OPI: estos instrumentos pueden estar sujetos a movimientos de precios significativos y a riesgos adicionales específicos del producto.
Disponibilidad de la plataforma: el mantenimiento, los problemas técnicos o las interrupciones del servicio pueden afectar tu capacidad para abrir, cerrar o gestionar una posición.
Antes de operar, revisa la información aplicable al producto, el apalancamiento, los requisitos de margen, las comisiones y otros detalles de la operación que se muestran en la plataforma. Asegúrate de comprender los riesgos y las condiciones del producto antes de realizar una operación.